Narra James:
-Tengo que encontrarla. Tengo que ir a buscarla. Ella podrá explicarnos todo esto-. Le dije a mi padre, mirándole a los ojos.
-Tú no vas a ningún lado-. Me prohibió, con una mirada severa y cerrando el libro de golpe.
-Papá, tengo que buscarla-. Mi padre dejó el libro encima de la mesilla que tenía frente a él.
-No-. Mi madre también me miraba con esa facción dura y severa que ponía cuando se enfadaba o preocupaba.
Me enfadé con ellos. Mucho. Ellos no lo entendían, tenía que ir a buscarla. Ella era algo…, simplemente tenía que buscarla. Subí a mi habitación, no tenía ganas de seguir discutiendo. De todos modos, ya había decidido ir a por ella, les gustase a mis padres o no. Cuando llegué a mi cuarto cerré la puerta y me tiré en la cama. Entonces, entró Teddy.
-¿Cómo piensas salir de casa en plena noche, evitar a tus padres, y encontrarla, sin que te pillen?-. Me preguntó entrando con el libro en la mano.
-No sé de que me hablas-. Dije mirando a otro lado.
-No les diré nada, ni te preocupes. De hecho tenía pensado acompañarte. Alguien tendrá que cuidar de ti cabecita loca, ¿no?-. Dijo riéndose. Me ofendió un poco.
-No soy un crío. No hace falta que cuides de mí-. Le espeté de mala manera.
-Pues si no eres un crío busca tu solo a la chica. Yo ya tenía una idea de donde puede estar pero…, allá tu-. Se empezó a reír.
-Desembucha-.
-Está en la residencia “Drew Helas”. Se dejó esto entre las páginas del libro-.

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