Smile

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por que hay cosas que simplemente se adoran

sábado, 4 de diciembre de 2010

Segundo trocito de historia :)


Narra Ted:


James entró en la casa como alma que lleva el diablo. Yo me limité a seguirlo, a un paso más moderado.

-¡Papá, tienes que ver esto, es increíble!-. Oí como gritaba James cuando entraba en la casa. Entré detrás de él y cerré la puerta tras de mí. Me dirigí a la cocina y saludé con una sonrisa a Ginny y a Hermione, que estaban charlando sobre el último libro que habían leído. Hugo y Lily jugaban a las cartas.

-Que gane el mejor-. Les deseé. Ambos asintieron sin dejar de mirar las cartas. Siempre se concentraban en exceso. Cogí una manzana y me asomé al salón, donde James ya había comenzado a mostrarles el libro que la chica de la calle nos había regalado.
Ron leía trozos sueltos con la boca y los ojos abiertos como platos. Harry también estaba petrificado.

-¿De dónde has sacado esto?-. Preguntaron al unísono.

-Nos lo dio una chica en la calle. Nos paró, diciendo que nos parecíamos mucho a Sirius y a Remus. Nos quedamos flipando, literalmente. No entendíamos como podía conocerlos. También te mencionó a ti papá, y entonces, le pregunté si te conocía, y, …, entonces nos dio el libro-.

-¿Así sin más?-.Preguntó Ron.

-Así sin más-. Intervení.

-Esto es muy raro-. Dijo Harry. Y fue entonces cuando al salón se asomaron Ginny y Hermione, atraídas por la conversación.

-¿Qué es muy raro?-. Pregunto Hermione.

-Esto-. Dijo Harry tendiéndole el libro. Hermione y Ginny rieron al ver el nombre de Harry plasmado en el título y la extraña caricatura del mismo.

-¿Y esto? ¿Quién ha decidido que un pedazo de libro así merece tener tu nombre y tu cara en la portada? ¿Quién es la tal J.K. Rowling? -. Preguntó Ginny entre risas.

-Pues, por lo visto una muggle-. Dijo Ron. Las risas se apagaron. Hermione cogió el libro y miró el último capítulo. Se quedó petrificada y dejó caer el libro.

-Dios mío. Esto no puede ser…, esto es…, ¿De donde lo habéis sacado?-. Preguntó, recogiendo el libro otra vez del suelo.

-Nos lo dio una chica en la calle. Una muggle-.Dije yo.

-¿Nos? ¿A ti y a quien más?-. Preguntó Ginny.

-A mí y a James-. El segundo asintió.

-Esto no es normal. ¿Por qué una muggle escribe un libro sobre los últimos meses de lucha contra Voldemort? ¿Cómo puede saber todo lo que pasó? ¿Cómo ha podido saber nuestra vida ahora?-. Ginny se sentó en el sofá, para tratar tranquilizarse.

-Lo peor es que por lo visto todo el mundo lo compra-. Dije, aún sabiendo que iba a liarla más. Me senté un momento, escuchando por encima la conversación, pero pensando en mis padres. Pensando en qué dirían ellos de toda esta situación.
Dejé de pensar en mis padres cuando de golpe un comentario de James me sacó de mi ensimismamiento.

-Tengo que encontrarla. Tengo que ir a buscarla. Ella podrá explicarnos todo esto-.

-Tú no vas a ningún lado-. Dijo Harry.

-Papá, tengo que buscarla-.

-No-. Zanjó Ginny, apoyando completamente a Harry en su prohibición.

James no discutió más y subió a su cuarto. Por eso mismo supe que iría en busca de la chica esa misma noche. Yo, cogí el libro, y me fui tras él.

-¿Cómo piensas salir de casa en plena noche, evitar a tus padres, y encontrarla, sin que te pillen?-. Pregunté nada más entrar en su habitación.

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